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Martes, 17 de noviembre de 2026 — Memoria de santa Isabel de Hungría

Zaqueo

Lucas 19,1-10

El Evangelio

Jesús entra en Jericó y Zaqueo, jefe de los recaudadores y hombre rico, sube a un árbol para verlo, porque es bajo de estatura. Jesús lo mira, le dice que bajará a su casa y Zaqueo lo recibe con alegría. Ante las murmuraciones, Zaqueo promete dar la mitad de sus bienes a los pobres y devolver cuatro veces más a quienes defraudó. Jesús anuncia que hoy ha llegado la salvación a esa casa, porque el Hijo del hombre vino a buscar y salvar lo que estaba perdido.

Lecturas del día: Primera lectura: Apocalipsis 3,1-6. 14-22; Salmo responsorial: Salmo 14,2-3a. 3bc-4ab. 5; Aclamación: 1 Juan 4,10b; Evangelio: Lucas 19,1-10.

Lee el Evangelio (USCCB)

Reflexión

Zaqueo solo quiere ver a Jesús, así que sube a un árbol. Jesús hace más de lo que le pide: se invita a su casa. La salvación llega a esa casa no cuando Zaqueo se entristece, sino cuando su encuentro da fruto: la mitad de sus bienes a los pobres y cuatro veces más a quienes defraudó. San Ambrosio enseña que la culpa no está en los bienes mismos, sino en quienes no saben usarlos; las riquezas pueden estorbar la virtud en los indignos y hacerla avanzar en los buenos. Y como dice la homilía del Seudo-Crisóstomo, Cristo vino a sanar, no a juzgar, y por eso es huésped constante de los enfermos. La gente murmura porque Jesús come con un pecador; Jesús responde buscando y salvando lo que estaba perdido. Nadie está demasiado lejos para subir al árbol, y ninguna casa está demasiado comprometida para que el Señor entre en ella, si se abre la puerta y viene el fruto.

De los Padres

“Que aprendan los ricos que la culpa no está en los bienes mismos, sino en quienes no saben usarlos. Porque las riquezas, así como son un obstáculo para la virtud en los indignos, son un medio para avanzar en ella para los buenos.”

— San Ambrosio, en la Catena Aurea sobre Lucas 19,1–10

“Porque vine a sanar, no a juzgar; por eso soy huésped constante de los enfermos, y soporto su hedor para poder darles remedios.”

— Seudo-Crisóstomo, Homilía sobre el ciego y Zaqueo, en la Catena Aurea sobre Lucas 19,1–10

Santo del día

Santa Isabel de Hungría (1207–1231), hija del rey Andrés II de Hungría y esposa de Luis IV de Turingia. Tras la muerte temprana de su esposo se hizo terciaria franciscana, construyó un hospital en Marburgo y se entregó al cuidado de los pobres y los enfermos. Murió a los veinticuatro años.

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Fuentes: las lecturas del día siguen el leccionario diario (USCCB, Leccionario 498). El texto del Evangelio no se reproduce aquí; léelo en el enlace de arriba. Citas patrísticas: Catena Aurea sobre Lucas 19,1–10, compilada por santo Tomás de Aquino, traducida por John Henry Newman (1841, dominio público); la versión española es traducción propia de esa edición.