Martes, 8 de diciembre de 2026 — Solemnidad de la Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María
La Anunciación
Lucas 1,26-38
El Evangelio
El ángel Gabriel es enviado a Nazaret, a una virgen desposada con José, y la saluda como llena de gracia. Turbada por el saludo, María escucha que concebirá un hijo que será llamado Hijo del Altísimo y reinará para siempre. Cuando pregunta cómo podrá ser esto, el ángel le dice que el Espíritu Santo vendrá sobre ella y que nada es imposible para Dios. María responde que es la esclava del Señor y pide que se cumpla en ella lo que le ha dicho.
Lecturas del día: Primera lectura: Génesis 3,9-15.20; Salmo responsorial: Salmo 97,1.2-3ab.3cd-4; Segunda lectura: Efesios 1,3-6.11-12; Aclamación antes del Evangelio: Lucas 1,28; Evangelio: Lucas 1,26-38.
Reflexión
La primera lectura cuenta de la mujer que se escondió de Dios después de la caída. Hoy el ángel saluda a una mujer que no se esconde. San Gregorio de Nisa pone a las dos una al lado de la otra: donde el primer anuncio trajo los dolores del parto como castigo del pecado, este anuncio ahuyenta la tristeza por medio de la alegría. San Jerónimo explica el saludo mismo: a los demás la gracia les llega en parte, pero en María la plenitud de la gracia se infundió de una vez por completo. Esa es la Inmaculada Concepción que la Iglesia celebra hoy: María, preservada del pecado original desde el primer momento de su concepción, para ser la Madre digna del Salvador. Y su respuesta es el modelo de toda respuesta a Dios: no exige entenderlo todo primero. Confía en la palabra que se le dice, y dice que sí. El Adviento nos pide lo mismo, en palabras y llamados más pequeños: que se cumpla en mí lo que me has dicho.
De los Padres
“Y bien se dice: llena de gracia, porque a los demás la gracia les llega en parte; en María, de una vez, se infundió por completo la plenitud de la gracia.”
— San Jerónimo, en la Catena Aurea sobre Lucas 1,28-29
“Muy distinto, pues, del anuncio hecho antes a la mujer, es el anuncio que ahora se hace a la Virgen. En aquel, la causa del pecado fue castigada con los dolores del parto; en este, por medio de la alegría, la tristeza es ahuyentada.”
— San Gregorio de Nisa, en la Catena Aurea sobre Lucas 1,28-29
Fiesta del día
La Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María. La Iglesia celebra que María fue concebida sin pecado original, preservada por la gracia de Cristo desde el primer momento de su vida. El dogma fue definido por el beato papa Pío IX el 8 de diciembre de 1854. En los Estados Unidos esta solemnidad es día de precepto.
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Fuentes: las lecturas del día siguen el leccionario diario (USCCB, Leccionario 689). El texto del Evangelio no se reproduce aquí; léelo en el enlace de arriba. Citas patrísticas: Catena Aurea sobre Lucas 1,28-29, compilada por santo Tomás de Aquino, traducida por John Henry Newman (1841, dominio público); la versión española es traducción propia de esa edición.