Domingo, 27 de diciembre de 2026 — Fiesta de la Sagrada Familia de Jesús, María y José
La Sagrada Familia
Lucas 2,22-40
Lecturas del día: Génesis 15,1-6; 21,1-3 (o Eclesiástico 3,2-6.12-14); Salmo 104,1-2.3-4.5-6.8-9 (o Salmo 127,1-2.3.4-5); Hebreos 11,8.11-12.17-19 (o Colosenses 3,12-21); Lucas 2,22-40.
El Evangelio
Cumplidos los días de la purificación, María y José llevan al niño Jesús a Jerusalén para presentarlo al Señor, ofreciendo el sacrificio de los pobres: un par de tórtolas. En el templo, Simeón, hombre justo y piadoso que esperaba el consuelo de Israel, toma al niño en sus brazos y bendice a Dios: “Ahora, Señor, puedes dejar a tu siervo irse en paz, según tu palabra, porque mis ojos han visto tu salvación, luz para alumbrar a las naciones y gloria de tu pueblo Israel”. Bendice a los padres y dice a María que este niño está puesto para caída y resurrección de muchos, como signo de contradicción, y que una espada atravesará su propia alma. Ana, profetisa de ochenta y cuatro años que no se apartaba del templo, también da gracias y habla del niño a todos los que esperaban la redención de Jerusalén. Luego la familia vuelve a Nazaret, y el niño crece fuerte, lleno de sabiduría, y la gracia de Dios está con él.
Reflexión
La Sagrada Familia cumple la ley como cualquier familia pobre de Israel, y en el templo dos ancianos reconocen lo que toda la ciudad pasa por alto. “Con razón se le llama justo a quien no buscó su propio bien, sino el bien de su nación”, dice san Ambrosio de Simeón, que esperó toda una vida para tener la promesa en sus brazos. “Mientras no tenía a Cristo, estaba en prisión y no podía escapar de mis ataduras”, dice Orígenes en voz de Simeón. Y Ana, viuda durante ochenta y cuatro años, muestra lo que puede una vida de oración: sigue en el templo cuando llega la promesa. Las familias se santifican de la misma manera: cumpliendo la ley de Dios en las cosas pequeñas, esperando en oración y recibiendo a Cristo cuando llega, aunque sea en brazos de los ancianos.
De los Padres
“Con razón se le llama justo a quien no buscó su propio bien, sino el bien de su nación.”
— San Ambrosio, Exposición sobre Lucas, en la Catena Aurea sobre Lucas 2,22–25
“Mientras no tenía a Cristo, estaba en prisión y no podía escapar de mis ataduras.”
— Orígenes, en la Catena Aurea sobre Lucas 2,28–32
Santo del día
La Sagrada Familia de Jesús, María y José. Hoy la Iglesia honra a la familia de Nazaret: José, el hombre justo que guarda al Niño y a su Madre; María, que guarda todas estas cosas en su corazón; y Jesús, que crece en sabiduría y en gracia delante de Dios y de los hombres. San Juan, apóstol y evangelista, cuya fiesta cae el 27 de diciembre, no se celebra este año, porque la fiesta de la Sagrada Familia tiene precedencia en este domingo.
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Fuentes: las lecturas del día siguen el leccionario diario (USCCB, Leccionario 17). El Evangelio puede leerse también en su forma breve, Lucas 2,22.39-40. El texto del Evangelio no se reproduce aquí; léelo en el enlace de arriba. Citas patrísticas: Catena Aurea sobre Lucas 2,22–40, compilada por santo Tomás de Aquino, traducida por John Henry Newman (1841, dominio público); la versión española es traducción propia de esa edición.